Todo empezó en una biblioteca de Madrid
Corría 2005. Dos estudiantes, José Manuel Ruiz y Raúl Yáñez Alonso, coincidieron entre estanterías y silencios, cada uno volcado en su carrera. Bastó aquel encuentro para que se volvieran inseparables. De esas amistades que dejan de medirse en años y empiezan a parecerse a la familia.
Ninguno de los dos lo sabía entonces, pero aquel rincón de estudio sería el primer puerto de un viaje que todavía dura.
Dos vocaciones, una misma corriente
José Manuel arrancó su carrera como broker interbancario, en el mundo de los números y las decisiones rápidas. Raúl, inquieto por naturaleza, no tardó en emprender: fundó su primera empresa, la agencia de marketing Comunicare, que sigue funcionando a día de hoy.
Mundos distintos —las finanzas y los negocios— movidos por la misma inquietud y unidos por la misma vía de escape: el mar. Cada vez que la rutina apretaba, los dos miraban hacia la misma dirección.
Flashpackers: aprender el mundo viajándolo
Durante años recorrieron el planeta como «flashpackers»: mochileros que se permitían dormir en lugares hermosos. Pisaron todos los países del sudeste asiático, cruzaron el desierto de Atacama en 4x4, el Atlántico en catamarán y encadenaron decenas de viajes a Ibiza, Mallorca, Menorca, Mykonos, Miami, Polinesia y muchos otros destinos.
Y allí, casi como un juego, se especializaron en algo muy concreto: alquilar los mejores barcos y las mejores villas al precio más bajo posible. Lo que para otros era un quebradero de cabeza, para ellos se convirtió en un arte. Esa obsesión, sin saberlo, ya estaba escribiendo el futuro.
Viajábamos por placer, pero sin querer estábamos aprendiendo el oficio.
Del despacho al timón
Hacia 2010, Raúl vendió Comunicare —años más tarde la recompraría— y, con lo obtenido y un deseo ferviente de empezar un camino más cerca del mar, hizo lo que muchos solo sueñan: compró un velero, un catamarán y cuatro yates para lanzar su primera empresa de chárter náutico, molokocharter. Y se asoció con José Manuel para recorrer juntos aquella aventura.
Durante más de una década la operaron codo con codo, viviendo del mar que tanto querían. Hasta que el éxito de otros proyectos de Raúl lo fue alejando del agua y acercando de nuevo a la oficina. Más adelante, la empresa se vendió con todos sus barcos. El capítulo se cerraba… pero el mar nunca los soltó del todo.
La idea que llevábamos años regalando
Durante todos esos años pasó algo curioso. Cada vez que un amigo planeaba una escapada a los puntos más deseados del Mediterráneo, levantaba el teléfono y llamaba a las mismas dos personas. ¿Qué villa? ¿Qué barco? ¿Dónde sin gastar de más?
Sin darse cuenta, José Manuel y Raúl llevaban años construyendo un concepto: una forma de encontrar villas y barcos para disfrutar de unas vacaciones de lujo a un precio razonable. De tanto recomendar estancias y embarcaciones, comprendieron una verdad incómoda: para la mayoría de la gente, dar con la mejor villa y el barco adecuado es realmente difícil. Lo que empezó como un favor entre amigos terminó señalando un camino.
Charterandvillas: volver a empezar, juntos
En 2024 decidieron convertir aquella generosidad en una empresa y lanzaron el primer MVP de charterandvillas.com. La respuesta fue clara: funcionaba. Poco después ampliaron los destinos a todo el mundo. Volvían a empezar un camino juntos, como en aquella biblioteca, solo que esta vez con quince años de oficio a la espalda y una misión que les quedaba grande y a la vez perfecta: hacer accesible lo que parecía reservado a unos pocos.
Un primer año para enmarcar
2025 fue su primer año completo. El resultado habla por sí solo: 9.327 reservas en doce meses, repartidas entre el Mediterráneo (40%), América (40%) y el Pacífico (20%).
Detrás de cada una de esas reservas hay un grupo de amigos, una familia o una celebración que decidió confiar en ellos. Y esa confianza no se compra: se gana reserva a reserva.
Cómo lo hacemos: nuestras máximas
Si algo explica este crecimiento, no son los anuncios: es una forma de trabajar basada en la integridad y la honestidad. Cuatro máximas que no se negocian.
Siempre por debajo del mercado
Negociamos por volumen con los propietarios de villas y barcos para conseguir precios que, por tu cuenta, no obtendrías. Ese ahorro no nos lo quedamos: te lo trasladamos a ti.
Selección a mano, también pensando en tus desplazamientos
Elegimos cada villa y cada barco por su relación calidad-precio, pero también por su ubicación. Porque a nadie le apetece pasarse las vacaciones metido en el coche.
Precio cerrado, sin letra pequeña
Casi nadie sabe cuánto combustible consume un barco según sus motores, y demasiadas empresas se aprovechan de ello. Nosotros no: lo que ves es lo que pagas, combustible incluido.
Confort de verdad, sin renuncias
Aire acondicionado, acabados de lujo y villas reformadas o impecables. El descanso no es un extra: es el punto de partida.
Lo que nos mueve hoy
En apenas dos años de operativa, han confiado en nosotros clientes de 123 países. Y hay un dato que nos enorgullece especialmente: más del 30% de nuestras reservas se generan fuera de temporada, aprovechando esos «buenos fines de semana» que el tiempo regala antes y después del verano… a un precio mucho más bajo.
Porque esa es, en el fondo, nuestra razón de ser: que disfrutar de una villa de lujo y un barco privado con tu gente deje de ser un sueño aplazado y se convierta, por fin, en un plan al alcance de la mano.
“Seguimos siendo los mismos dos amigos de aquella biblioteca. Solo que ahora el mar es la oficina de al menos uno de nosotros (José Manuel).”
José Manuel Ruiz y Raúl Yáñez Alonso · Fundadores de Charterandvillas.com
